[JMJ 97 - Le Cyberjournal]

Taizé... una presencia que hay que conocer

interview del fraile Emile


La comunidad de Taizé esta presente en estas Jornadas para dar un testimonio muy particular a los jóvenes que se paran algunos momentos en la iglesia de Saint-Sulpice. Un testimonio del fraile Emile


Todos unidos en la fé por el canto

PARA los que no la conocen, la comunidad de Taizé es una comunidad en Francia, cerca de Lyon. Fr. Roger Schutz la empozó justa al final de la secunda guerra mundial. Su proyecto estaba de hacer una comunidad cristiana con todas las confesiones. Desde los ańos setenta, los jóvenes empezarón a llegar en multitudes en esta hogar de oración. A este momento Jacques Berthier hizó los cantos, hoy tan conocidos : un aire simple pero una harmonización por 4 voces, palabras simples pero muy profundas. Así, todos las personas presentes pueden ser unidas en la oración a través del canto.

Un lugar de paz

La comunidad de Taizé esta durante los JMJ en París, en la iglesia de Saint-Sulpice. El fraile Emile nos explica el sentido de esta presencia.
Según el, la comunidad de Taizé quiere ofrecer a los jóvenes un encuentro con Cristo, en la fuente de la fé. Quisiera también ser una ayuda para ellos en el sentido siguiente : pueden ver que sí, es posible vivir cada día esta vida de oración y de unión con Dios, la serenidad, la paz como los frailes la viven durante las Jornadas o en Taizé.
El fraile Emile ańade que la comunidad quiere ofrecer una oración contemplativa a estos jóvenes, un espacio de silencio, de cantos bellos y profundos y la posibilidad de una reconciliación con Dios.

Un ejemplo de encuentro con los jóvenes y con Cristo

Taizé esta desde siempre en las JMJ. Cuando Juan Pablo II empezó estos encuentros, Taizé habia ya hecho 3 encuentros inernacionales. Y el papa dijó explicitamente en Denver que las JMJ tienen los mismo espiritu que las de Taizé. Es normal, todos tienen la misma esperanza : una Iglesia en la cual los jóvenes sean miembros vivos, sean participantes.

El silencio

La qualidad del silencio y de la escucha de la Palabra de Dios en las celebraciones en la Iglesia de Saint-Sulpice muestran sin dudas que esta forma de oración, con su equilibrio entre los cantos meditativos y los silencios, contesta a la busca de los jóvenes. Cada uno tiene el tiempo de aprofundizar las palabras de los cantos para abrirsu corazón al encuentro con Cristo y su Palabra o a través de la meditación del fr. Roger.

"Abandonate con sencillez a la vida del Espiritu, tu poca fé basta"