[JMJ 97 - Le Cyberjournal]

Editoral


ESTA jornada de viernes fué más tranquila. No hubó una gran agrupación : las catequesis y el Festival de la Juventud diseminarón una última vez los peregrinos a través de la " Ile-de-France " para encuentros explicitamente spirituales. Pero el acontecimiento del día y uno de los mensajos más importante de estas JMJ se pasó esta mañana en la catedral de Notre-Dame cuando Juan Pablo II pronunció la beatificación de Federico Ozanam. Fué un jóven laico del siglo XIX, estudiando a la universidad, inquieto de la verdad, esposo y padre de familia ejemplar y precursor de la doctrina social de la Iglesia. Después de la beatificación, el papa se fué en la tarde a la catedral de Evry para visitar la única catedral constuida en este siglo. Ozanam y Evry : dos testigos fuertes del compromiso de la Iglesia en el mundo moderno.
Para los peregrinos, esta jornada más espiritual concebida como el viernes santo constituaba también una cita con su vida interior antes de la gran cita de Longchamp donde la fiesta será como un recuerdo de la alegría de Pascua.